RSC: ¿MARKETING DEL “BUENISMO”?

Hoy en día casi nadie duda que las empresas tienen responsabilidad social, dado que son un elemento más de la colectividad de la que forman parte.

aportaPero, ¿cuál es esa responsabilidad social de las empresas?. Desde mi punto de vista, dos aspectos definen lo que debería y lo que no debería ser RSC, y vienen determinados por la propia esencia de lo que es una empresa (o de sus fines): una organización humana que, mediante la fabricación o prestación de unos determinados bienes o servicios (que aportan valor a sus clientes), genera riqueza para las personas y entidades que la componen o se relacionan con ella: propietarios, empleados, proveedores, Hacienda, Seguridad Social y otras administraciones públicas; y, a través de estas, para toda la sociedad. Sigue leyendo

FELICIDAD, RETRIBUCIÓN e INTELIGENCIA COLECTIVA

¿Es malo el dinero?.

Pues lo es tanto como un martillo, con el que se puede clavar una alcayata para colgar un Van Gogh pero también se puede matar de un golpe a una persona. El dinero es una herramienta y como tal es neutro, todo depende de cómo se utilice. Lo que sí es malo es el afán de dinero, la avaricia; de eso lamentablemente como sociedad nos estamos dando meridiana cuenta durante esta terrible crisis que nos atenaza (como individuos ya deberíamos saberlo desde pequeños, pero quizás haya sido justamente ese el problema).

En este post pretendo hacer una propuesta sobre la posibilidad de unir términos que aparentemente tienen poco que ver, como la retribución, la felicidad y la inteligencia colectiva en las organizaciones. Sigue leyendo

EMPRESA CUÁNTICA y EMPRESA CÓMICA (II)

A raíz del anterior post, he podido conocer el trabajo de Michel Henric-Coll sobre física cuántica y comportamientos humanos; la verdad es que, incluso a nivel filosófico, me parece un tema muy interesante, por ejemplo la relación que puede tener la superposición cuántica y el principio de indeterminación (o incertidumbre) con la libertad humana (pero ese es otro asunto, quizás para otro post).

Quiero mencionar también algo que he leído esta semana, no recuerdo dónde, como ejemplo de una potencial empresa cuántica: un directivo proclamaba (supongo que intentando reflejar la implicación que exige de sus empleados) que las personas que trabajen con él tienen que dejarse el alma en el proyecto. No sé si obtendrá o no éxito en esos proyectos, pero lo que parece seguro es que conseguirá formar una empresa llena de desalmados. Sigue leyendo