LA MOTIVACIÓN SIEMPRE ESTÁ DENTRO

En este post, que enmarco en la sección “¡Qué bello es vivir!”, quiero compartir esta increible historia que pone de manifiesto el poder de la motivación; el poder del factor más importante para generar esa inquebrantable motivación: el amor.

Dice Viktor Frankl, citando a Nietzsche, que quien tiene un buen porqué siempre encuentra el cómo.

Suelo mencionar en esta sección que merece la pena fiarse de las personas. ¿La mayoría no somos como los Hoyt? Pues será cuestión de encontrar una buena motivación, y para ello sólo hace falta mirar hacia adentro.

El video es en inglés; lo que he encontrado con subtítulos tiene mala calidad de imagen o es muy cursi. La historia merece la pena tal cual.

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4 thoughts on “LA MOTIVACIÓN SIEMPRE ESTÁ DENTRO

  1. EL HOMBRE QUE BAILABA ENAMORADO
    Recuerdo que de niño me asombraban los actos heroicos que veía por la tele. Cuando un hombre defendía su casa del ataque de unos ladrones, o cuando, en los dibujos animados, una patrulla espacial se preparaba para la defensa del mundo, de robots con superpoderes.

    Me preguntaba si de mayor sería yo capaz de hacer cosas semejantes. La verdad es que no me veía en el papel; no era fuerte y tampoco era valiente.
    Y ocurrió lo peor: mi alma enfermó por no poder soportar esta debilidad en un hombre. Entonces fui ingresado en varios hospitales donde me cuidaron casi siempre muy bien y conocí a otros enfermos, otros rebeldes a su dolor, como yo.

    Porque la mayoría de la gente corriente se conforma con su mediocridad, pero también tienen esperanza en que las cosas mejoren. Yo no había descubiertp lo humano que es pedir ayuda a Dios.
    En los hospitales, los médicos y los psicólogos trataron de hacerme ver que yo podía estar equivocado porque el valor y la fuerza que usa un hombre para defender a su familia de unos malechores debe ser sustentado en el AMOR, que es el “motor positivo” del Mundo.

    La comodidad de nuestra sociedad de consumo es el peligro que hace enfermar a las personas porque no buscamos amar y ser amados sino lo nuestro, sólo lo nuestro, y más que el vecino, para que siente mejor.

    Hoy en día soy una persona que nunca habría soñado ser; válido, sin ser valiente, y fuerte por la gracia de Dios.

    Hace 2 noches conocí a una chica estupenda en una discoteca y bailé con ella hasta el amanecer. Mientras bailaba, la miraba y me venía a la mente todo lo sufrido años atrás. Los días enteros sin salir de casa, el verano que me pasé ingresado y deprimido en un hospital y las noches de inmensa soledad.

    Ahora, déjame decirte que si alguna vez, el destino nos depara que tú y yo nos encontremos, recuérdame que te diga cuánto me gusta bailar.
    ___________________________
    Jose María Pérez

    Muchas gracias Víctor por esta libertad que me he tomado de “copiar y pegar” un cuento autobiográfico, que creo que viene a “cuento”, valga la redundancia. Espero que os guste. Saludos.

  2. Estimado Victor

    Después de ver el video, me cuesta decir algo que no esté ya dicho o se vea en el mismo.

    Como dice el padre al final, “puedes hacer cualquier cosa que de verdad quieras hacer. Tan solo tienes que cambiar tu forma de pensar”.
    Yo lo creo de verdad. Sin embargo veo muchas personas que no lo creen y no pueden salir de las situaciones más o menos difíciles en las que se encuentran.

    Y aquí viene para mí la gran dificultad. ¿Cómo les ayudas a dar ese paso en el que pueden empezar a pensar de otro modo? ¿Cómo les ayudas a ver que si lo hacen, si cambian su forma e pensar, cambiará lo que puedan hacer y tendrán el control de sus vidas, pudiendo hacer lo que realmente deseen? Como ya hemos dicho, el cambio sólo lo podemos hacer en nosotros mismos y no vale de nada que les digamos a otros que tienen que cambiar (ni sé siquiera si tenemos el derecho de hacerlo)

    He hecho esta pregunta en algunos otros foros y blogs de coaches y psicólogos y por el momento no encentro una respuesta que me convenza. Siempre escucho que una solución es que estas personas acudan a un coach o a un psicólogo y que ahí se les podrá ayudar. Pero estas personas ni siquiera piensan que necesiten ayuda y mucho menos que coaches o psicólogos se la vayan a proporcionar. Y entonces la “respuesta profesional” es que hay que dejarles que sigan hundiéndose hasta que lleguen a un nivel donde ellos mimos reaccionen (si no se han ahogado antes y han hecho ahogarse matrimonios y familias, pienso yo) y entonces sí pedirán ayuda y acudirán tras ella.

    ¿Porqué no se enseña esto en el colegio? Si el único objetivo de la vida es ser feliz, ¿por qué no se enseña a serlo? Quizás hace treinta años no se supiera cómo, pero hoy sí sabemos cómo funciona el cerebro, nuestras emociones, la motivación, etc. Pero aún así no nos hemos puesto manos a la obra para que podamos tener una sociedad realmente feliz.

    Gracias por escucharme

    Paco

    • Paco, ya veo que te vas a convertir en un pilar del blog, en la sección de comentarios, lo cual se agradece enormemente 🙂 No solo es abundante la aportación sino sobre todo enjundiosa, de la que hace pensar, que es gran cosa.

      Mi visión del tema es en parte diferente a la que comentas, y diferente a lo que en tantas conferencias de gurús se escucha. Sí que creo que el pensamiento tiene un enorme poder en nuestra vida, que el efecto de un pensamiento positivo o uno negativo en nuestra mente puede traer enormes diferencias en nuestro estado de ánimo e incluso en la conformación de la propia realidad, en algunos aspectos.

      Pero hay algo en lo que tajantemente no creo, y que por tanto creo que no se puede decir, porque puede hacer pensar a las personas de pensamiento quizás menos crítico que cambiando su forma de pensar “tendrán el control de sus vidas”. Creo que entiendo lo que quieres decir, pero también creo que lo que decimos, las palabras, son muy importantes, por lo que yo sostengo que decir a alguien que va a tener el control de su vida es inducirle a engaño; porque un día se muere tu mujer, o un hijo; o te detectan un cáncer en los huesos, o te echan inexplicablemente del trabajo en el que llevas 15 años, o se te incendia la casa, o… y eso te trastoca la vida por completo y no hay quien lo controle. Estoy seguro que si le preguntamos al sr. Hoyt (el padre del video) si le hubiese gustado que su hijo naciese bien, creo sinceramente que diría que sí. Le hubiese gustado poder controlar esa parte de su vida, pero no pudo.

      Porque todas estas cosas ocurren, y además le ocurren a todo el mundo, antes o después precisamente, supongo, para enseñarnos que nadie tenemos el control de nuestras vidas. Puede parecer trágico, dicho así, pero en realidad, es un descanso.

      En algún post anterior contaba una frase que escuché en una vigila de Pascua, justo al empezar la homilia: “tengo dos noticias esta noche”, anunciaba el presbítero. “La primera es que Dios existe, y la segunda que no eres tú; así que ya puedes descansar”.

      Este Dios en el que creo nos ha hecho libres; por tanto, creo que a nadie se le puede obligar a ser feliz (que raro, ¿verdad?). La maravilla es que Dios ha enviado a su hijo para darnos la oportunidad de encontrar la Vida, el sentido pleno, la salvación. Pero nos da eso: la oportunidad, no la obligación. Requiere nuestra aceptación.

      Creo que tanto la historia de la humanidad como la vida de cada persona, es un camino que nos sirve para darnos cuenta de lo mal que solemos ir cuando nos empeñamos en hacer lo que nos da la gana y lo mucho mejor que nos va cuando nos dejamos guiar, aconsejar por alguien que nos quiere (padres, amigos, … Dios). En eso creo, y en este blog ya lo explico desde el primer día. Y lo digo porque también ha sido mi experiencia personal, de hundimiento y salir a flote de nuevo; somos así, somos débiles en realidad, y hasta que no lo experimentamos nosotros mismos no nos damos cuenta. Pero Dios siempre corrige a quien ama… y ama a todos, menos mal.

      En el aspecto del pensamiento positivo estoy mucho más cerca de Viktor Frankl, que vivió en primera persona el horror de los campos de concentración nazis. Decía que, le pase lo que le pase al hombre lo que nadie le podrá arrebatar es la libertad de aceptar lo que la vida le depare, en particular el sufrimiento, trascender sus dificultades y encontrar la verdad. Elegir, al final, cómo afrontar cada momento de la vida. Eso sí está en nuestras manos, en nuestra voluntad, en nuestro pensamiento. Lo que el sr. Hoyt sí pudo controlar es cómo se enfrentaría a esa parte gigantesca de su vida que le había sobrevenido sin aviso, preparación ni control posible.

      Pero decir que la vida puede estar en nuestras manos personalmente creo que, gracias a Dios, no es real. Entiendo lo que se quiere decir, pero creo que no es exactamente lo que se dice con esa afirmación.

      Muchas gracias, Paco, por tocar lo que realmente importa, que siempre es el fondo, no la superficie, no la apariencia.

      Un saludo cordial, o sea de corazón

  3. Hola Víctor,
    Muchas gracias de nuevo por tu respuesta a mi comentario y por el tiempo que le has dedicado.

    Llevas razón. Hay que medir bien las palabras para estar seguros de que transmitimos lo que queremos, sin confundir a nadie.

    Cuando decía que cambiando tu forma de pensar puedes controlar tu vida, me refería por supuesto a las cosas que se pueden controlar. Muchas de las cosas que nos pasan son hechos. Suceden y ya está. No tenemos influencia (al menos grande) sobre ellas: la muerte de un ser querido, o el nacimiento de un niño con problemas, etc. Para mi es tan incontrolable como cuando llueve o hace sol. Podemos tener nuestras preferencias sobre los hechos, pero no los podemos controlar.

    Sin embargo hay una parte muy grande de cosas que sí podemos controlar y que en pocas palabras se resume en “cómo nos enfrentamos a eso que de (sin nuestro control) nos sucede”. Entonces lo que quise decir es que cambiando tu forma de pensar pueden controlar la parte controlable de tu vida. El Sr Hoyt seguro que hubiera preferido tener un hijo sin problemas, pero eso no lo pudo controlar. Pero lo que sí pudo e hizo (y es el ejemplo del que podemos aprender) es cómo lo hizo y cómo de una situación aparentemente trágica, logró transformar en una vida llena de alegría y satisfacción.

    Estoy también muy de acuerdo en que Dios nos ha hecho libres y que ser felices es una opción personal. Sin embargo creo también que ser feliz es el primer objetivo de nuestra vida. Seguro que si lo preguntamos, es la respuesta que más escuchamos a los que nos contesten. Creo que las personas infelices no lo son por decisión consciente, sino porque simplemente no saben cómo serlo. Puede que hayan aprendido que ser feliz es tener cosas materiales, o lograr todo lo que se desea… Cuando (para mí, y me tiro otra vez a la piscina sin mirar si tiene agua) la felicidad va más por apreciar lo que se tiene (muchas veces mucho más que lo que necesitamos y seguro que muchísimo más que lo que tienen el 95% del resto de habitantes de la Tierra, muchos de los cuales son más felices que nosotros).

    Y ahí veo una vez más la mano de Dios. Ha hecho que la felicidad esté al alcance de todos. Absolutamente de todos: no depende de dónde hayas nacido ni quienes sean tus padres ni si eres rico o pobre. Si aprecias lo que tienes, tienes ya mucho ganado para ser feliz.

    Paco

    PD: me voy a leer tu nuevo artículo sobre el dinero, que promete ser interesante.

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