¡QUÉ BELLO ES VIVIR!

Los seres humanos necesitamos rituales; alguien podrá decir que eso es cosa de curas, pero estoy seguro que muchos psicólogos, sociólogos y antropólogos estarán de acuerdo: necesitamos rituales.

Yo tengo algo parecido a un ritual, siempre que llegan las semanas previas a la Navidad, y es volver a ver la maravillosa película de Frank Capra ¡Qué bello es vivir!“. La de James Stewart, el ángel Clarence y el malvado y amargado señor Potter. Me gusta porque, a pesar de sus valores, tampoco el protagonista es un ser perfecto, como se ve en el momento de mayor angustia, cuando lo paga con su mujer y con sus hijos.

Y ¿qué tiene esto que ver con el mundo de la empresa?. Sigue leyendo

22 primeras citas

Hasta ahora, a medida que he ido publicando los diferentes post, añadía citas relacionadas con ellos en la página estática “Decíannos ayer”. Desde ahora cambio el formato y las citas las voy a ir publicando en forma de minientradas en esta página, que ya no es estática (aunque se llame igual), sino que irá incluyendo las diferentes entradas con las citas, a medida que las publique. Así los suscriptores recibirán avisos de las citas, cosa que no ocurría con la página estática.

Para arrancar esta sección, simplemente publico esta primera entrada con las 22 frases que he recogido hasta ahora. Espero que os gusten.

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MANAGEMENT GASTRONÓMICO: EL INNO-BAR

En la empresa deconstruida una de las estancias de mayor importancia, si bien no es necesariamente en la que más tiempo se pasa, es el Inno-Bar. En él, como en toda casa de comidas que se precie, se dan cita algunos de los más influyentes y reputados comensales: los amigos Creatividad, Adaptación, Pensamiento libre y Cambio, quienes a menudo terminan sentándose juntos para disputar unas productivas manos de mus.

Es cierto que en las empresas que no han llegado al nivel deconstruido dichos comensales son igualmente agasajados con toda clase de parabienes, pero a la hora de la verdad nadie les paga la cuenta y, por tanto, suelen durar poco por esos lares, pues a menudo acaban sintiendo que les invitan solo para sacarlos en la foto o mencionarlos en el discurso, y luego que si quieres arroz, Catalina.

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